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jueves, 31 de diciembre de 2009

Últimas horas de diciembre


Faltando unas pocas horas para el 2010, forzoso era que brotara algo nuevo en este café y justamente, por artes de birlibirloque, ha venido Fidel a beber el té de la tarde con los contertulios que se dignen aparecer.
Breve fue el encuentro y escasísimas las palabras intercambiadas, pero queda la grata experiencia de ver corporizado a ese esquivo personaje que viene, mira y se marcha, dejando a veces - pocas - algunas inquietudes sobre temas de fondo.
Elvi, Galvarino y Fidel, en algún momento de la noche estaremos bebiendo unas copas y por unos instantes, se pondrán en contacto nuestros alegres fantasmas.
¡BIENESTAR, ALEGRÍA, BUENOS AUGURIOS, BASTANTE SALUD (Y ALGO DE DINERO)

viernes, 25 de diciembre de 2009

Recordando

free hit counter

hit counter

Por extraña razón el sistema me acepta otro nombre y otra contraseña. Curioso. En fin, lo bueno es que me ha dejado publicar estas lineas.
Llego al Mozart y veo como ha cambiado todo. Hay un aire de decadencia que me encanta. Leonor sigue moviendose por el Café con su garbo de siempre, pero en su rostro se marca la huella del tiempo y sobre todo la soledad. Su mirada tiene un casi imperceptible destello de ausencia.
Amadeo está bebiendo demasiado. Casi no abandona el viejo piano y y su mirada vidriosa nos habla de todo lo que se quedó escondido, todo lo que se acumuló en el alma de este perdedor empedernido.
Werner aparece solo de vez en cuando. Ahora tiene nuevos negocios, la gastronomía le ha obligado a variar de locales, personal y yo creo que conserva el Mozart sólo por deseo expreso de su demiurga, la amada tía Laura.
El vino sabe a rancio, pero a mí me gusta este vino antiguo que Leonor ha sacado de esa vieja bodega y limpiado la botella de una red de telarañas.
Pido algo para cenar y Leonor dice algo a Amadeo quien con paso tambaleante abandona el recinto. Claro, lo ha enviado con toda seguridad a comprar un medio kilo de posta o de asiento de picana para preparame un buen guiso de carne.
Así me voy enterando del estado del viejo Café.
Qué lejanos los tiempos de los grandes encuentros, de Werner y Grace bailando muy juntos a la luz de la luna; de mi amada Genoveva contemplándome como si yo fuera el ángel que la llevaría volando por los cielos más sublimes; de mi tía y su séquito de admiradores y pretendientes, casi siempre obsecuentes a sus caprichos y la figura estatuaria de Ambrosius en la puerta de entrada. Del andar cadencioso y coqueto de la bella Leonor ante la mirada enamorada del doctor Caligari; de Jorgelina, la antigua, la de aquel tiempo en que todos le celebrábamos sus locuras y ella caprichosa partía dando un portazo, jurando que no volvería a pisar este antro. De la dulce y reflexiva Aby, siempre dispuesta a decirnos una palabra amable, a apoyarnos en los momentos bajos. A Mayita y sus figuras psicodelicas, a aquella Gigi que cantaba viejas melodías andaluzas; a la dulce y tímida niña de Maipú (no recuerdo su nombre) que escribe unos poemas sentidos y romanticos. A Fidel y su voz ecuanime y autorizada, a Casanova y su cordialidad, a mi bella amiga Mensi que aún no entraba cuando tuvo que retirarse debido a equívocos de añejas historias; a aquella amiga querida de mi tía, una de las hacedoras de este boliche, que tenía un nombre eslavo,una mirada ensoñadora y amor por la naturaleza y se nos perdió en la bruma del tiempo. En fin han sido tantos los personajes reales, todos, que alimentaron nuestros días, nos dieron amistad, compañía, aceptaron nuestras minusculas locuras.
Me parece que todos ellos acuden hoy, reales e imaginados, y el medio kilo de asiento que Amadeo ya trae se transformará en kilos y kilos de asiento de picana que acompañados de papas del huerto de mi tía, de berenjenas, colifores, champiñones, porotitos verdes, y todo regado con los viejos vinos que aún permanecen durmiendo en la bodega, nos hará compartir el ágape más hermoso y pantagruéico que podamos compartir. Allí está mi hermosa tía, presidiendo la gran mesa del centro del boliche, allí Amadeo nos interpreta al bienamado Schumann, allí acude Werner, solícito con tía Laura a llenar nuestras copas, allí Leonor, bella, lozana, contonea sus caderas y el doctor suspira lamentos de amor.
Ah, tía querida! Estoy soñando, lo sé. Pero al menos Amadeo ha leido mi sueño pues Schuman va inundando los rincones y Leonor, ajada y bella, acude con el guiso de carne y otra vieja botella de tinto.
Salud tía bienamada!

jueves, 24 de diciembre de 2009

Saludo de Enrique Darío


Creo y comparto la historia de un niño pobre lleno de talentos que nació en un pesebre y recibió compañia y alimento de animales que siempre han vivido con nosotros ,en un ambiente natural tranquilo ,en paz.
Rechazo una supuesta voz divina que nos ofrece la vida eterna .Esa diabólica pretensión nos ha llevado a menospreciar , emporcar y destruir nuestro entormo. Ahora sabemos que solamente morimos y nos renovamos en los genes de nuestra especie humana. Muy mal nos ha ido con algunos dioses tutelares .Por ejemplo con Saturno que devora a sus hijos, según el espantoso cuadro de Goya.
Con Jehová, que ordenaba arrasar pueblos y matar a mujeres y a niños ,prédica que el pueblo judío sigue practicando hasta hoy. Y Cristo torturado en la cruz, quien pide a su padre ayuda, que no lo abandone .El padre celestial ,quizás con demencia senil ,olvida al hijo. No le importa el sufrimiento humano.
Creo indispensable volver al centro de nuestra esencia humana y vertebrar desde alli los valores que permitan nuestra sobrevivencia en el planeta por recuperar.
Me apropio de los versos del poeta Almafuerte:
Me quebré ,me rompí como una clara
y bruñida copa de cristal sonante
pero me queda corazón bastante
para incendiar el sol si se apagara."
Como nuestro amigo Enrique se enreda bastante con el sistema de abrir la puerta del café, me he permitido copiar su mensaje, porque me parece el más cercano a mi propio sentir y me atrevería a pensar que también al de ustedes.

lunes, 21 de diciembre de 2009

AIRES NAVIDEÑOS

Ayer entré al supermercado preparada para soportar el horrible bullicio de las musiquitas navideñas archiconocidas y salir rápido de alli.
Pero... había una atmósfera tranquila que incluso hacía que la aglomeración se notara menos y que la gente cediera el paso con sus carros-tanques. Algo diferente se había posesionado del lugar, transformándolo.
Música de Bach y Vivaldi más algo alegre de fines del siglo 19, como anticipo de año nuevo. Apenas encontré un funcionario del super, lo felicité por la música. Hasta daban ganas de comprar más.




miércoles, 16 de diciembre de 2009

Yo voto, tú votas...


El domingo 13 fue día de elecciones presidenciales y parlamentarias.
El candidato derechista obtuvo algo más del 44% de las preferencias, contra los 29 y algo del que le sigue. Éste último es el peor que pudo haber escogido la coalición de gobierno. Un ex presidente cuyo único brillo consiste en ser hijo de un estadista respetado, cuyo talento no heredó.

En un mes más, deberá votarse otra vez entre ambos. La propaganda muestra al derechista cayendo en el más desfachatado populismo en una propaganda que se despliega como sunami.
El otro es mal encarado, desprovisto de todo encanto personal, a pesar de los esfuerzos de los magos del lente para dulcificar su cara de moai.

¿Dónde irán a parar los votos de los dos candidatos que quedaron atrás?
El derechista está demasiado cerca del 50%, en cuanto al otro, es muy difícil que los obtenga.

En cambio, quienes apoyaron al socialista y al independiente, pueden preferir la anulación del voto antes de transigir con un democratacristiano
peligrosamente cerca de la derecha.

Se dijo que apoyar al dc es hacerlo por el "mal menor", lo contrario sería pavimentar el camino al pinochetismo y olvidarse del enjuiciamiento por los crímenes pendientes de la dictadura.

El voto nulo parece ser la respuesta más digna.