sábado, 27 de diciembre de 2014

¡Felicidades!






Estimada Laura:
¡Felices fiestas de fin de año para ti y todos tus seres queridos! Que la alegría de vivir y la salud te acompañen siempre.
Desde acá, vaya para ti un gran y cariñoso abrazo,
Saricarmen

jueves, 25 de diciembre de 2014

Feliz Navidad Laura!!!!!!!!!

Espero que estes bien querida amiga yo con las nanas cada vez mas fuertes,pero bueno hay que seguir mientras se esta viva.

Besos y abrazos con toda la fuerza de mi corazon.

Hasta siempre!!!!

Pude poner un mensaje en la entrada,me felicito yo misma.

Elvi...la tronca en la compu.
























































































































miércoles, 5 de noviembre de 2014

Primavera en la Novena Región

¡Estimada Laura!
¡Qué ingratitud! Hace mucho que no visito este agradable espacio. Pareciera que el invierno, no sólo afectara a los paisajes, también el ánimo de las personas. Con la llegada de más luz, todos revivimos, aunque ha estado muy variable el tiempo, regalándonos sol y lluvias constantes. Las consecuencias son preciosos paisajes llenos de verde y más verde. 
Dejaré aquí una foto invernal y otra actual, para que aprecies los cambios de tonalidades.
Saludos cariñosos a los integrantes del blog, y para ti un gran abrazo,
Saricarmen



lunes, 4 de agosto de 2014

ISRAEL - PALESTINA






No haré un recuento histórico de cómo empezó todo pues hay información suficiente para quienes no hayan sido testigos – aunque lejanos – de los primeros tiempos de la formación del actual estado de Israel. Entonces, también hubo quienes opinaron que dicho estado debía fundarse en territorio alemán, ya que había sido Alemania la causante del Holocausto, y Europa el continente que los había perseguido a través del tiempo. Sin embargo, la situación se consideraba injusta para los alemanes que serían despojado de su territorio y reubicados en tierras no precisamente despobladas.
¿Dónde entonces? En colonias europeas, por cierto, en sus tierras de origen. Sabemos que compraron terrenos a los ocupantes árabes y etc. Me pregunto si podrían comprar buena parte de la Patagonia con mucho terreno disponible e instalarse allí. No podría negarse que los habitantes originales tendrían que ser desplazados a otro lugar. Eso sería al comienzo como un enclave de un grupo cerrado dentro del territorio chileno, argentino o de ambos. Una especie de Colonia Dignidad a mayor escala. Asunto peliagudo. Imagino la ola de reacciones contrarias de ambos países latinos o de todo el continente. Ya los chilenos han opinado bastante sobre los “ocultos” propósitos de los turistas de Israel, la brusquedad o malos modales de estos  soldados en vacaciones en gran número. No se puede negar que podría ser una puerta de salida a las actuales deudas de Argentina, pero no a semejante precio, suponemos. De todas maneras, no hay duda que de realizarse tal proyecto, el empuje y tesón de los ciudadanos judíos lograría producir un cambio notable en esa región.

Ahora pensemos en el pueblo árabe al que le es impuesto  por la fuerza una expropiación de “su” terreno. Allí convivían ya judíos en pequeño número, cristianos y musulmanes. Pero la llegada masiva de judíos desequilibró la aparente armonía, pues fundaron un estado.
Y comenzaron las hostilidades hacia el “invasor”. Éste formó un ejército poderoso y ganó las batallas, obteniendo mayor territorio.

Lo especial del asunto es que judíos y musulmanes profesan religiones paralelas. Cada pueblo es el elegido por su dios – el verdadero – y según la interpretación que hagan de sus respectivos libros sagrados, su enemigo mortal es “el otro”. No comen carne de cerdo, las mujeres deben cubrir sus cabellos y sus seguidores más fanáticos consideran a la mujer como un ser inferior que debe permanecer oculta para no despertar la lubricidad de los varones, quienes se sienten compelidos a violar a cada fémina que no se resguarde con una carpa portátil .  

En cuanto a la destrucción del arma oculta de Hamas, la red de túneles, ha tenido altísimo costo: la vida de muchos civiles de todas las edades para llegar hasta ellos, y aún parece incierto que se logre desbaratarlos por completo. Son arma peligrosa, ya fue usada con éxito en Vietnam. Otro armamento de enorme importancia es que la muerte en combate o
actuando como bomba humana, harán entrar al guerrero de inmediato “ en los jardines del paraíso, bajo la sombra de los árboles, donde a sus pies corren los ríos, mientras los sirven jóvenes vírgenes jamás tocadas por hombres o demonios”.
Nadie duda que el conflicto habría sido provocado por Hamas y la reacción de Israel era esperada por ellos, pues les ha servido para ganar la simpatía mayoritaria a su causa y la propaganda de los medios y las redes sociales es vital.
Tampoco a  nadie debe extrañar el apoyo de EE.UU. a Israel, pues es su más seguro aliado en medio del mundo musulmán: el nuevo enemigo cuyo “fantasma recorre Europa”, lo que se apresuran en mostrar ciertas agencias informativas para fomentar el odio hace el nuevo invasor.
Invasor que parece tener algún éxito entre los jóvenes con ascendencia musulmana y también ex cristianos.
 ¿Podrían los estadounidenses censurar a sus aliados, luego de la serie de genocidios perpetrados por su ejército en tantos países?

Ahora parece que los musulmanes planearían actuar como lo hicieron los católicos durante buena parte de su existencia y en todo el orbe.
De lo que se desprende que en lugar de decirse que la religión es “el opio de los pueblos”
mas adecuado sería decir que es el ají rocoto de la mollera y el orto de los pueblos, sobre todo de quienes están más a tono con el creciente nacionalismo derechista.

El mayor daño de este conflicto ya está hecho – se espera –pero ¿cómo justificar el desproporcionado  derramamiento de sangre  causado en prevención de una amenaza pendiente?

lunes, 28 de julio de 2014








Converso con una contemporánea que dice estar abrumada por el deterioro de los años: su jubilación no le permite tener empleada y ya casi no puede con el trabajo doméstico. El cuerpo no responde. La entiendo y lo compruebo ahora, cuando tecleo con bastante dolor en los dedos invadidos por la artrosis y me aburren los diarios esfuerzos para paliar las dificultades provocadas por esa jaula de dobles barrotes en que se va convirtiendo el esqueleto envarado.

No puedo mencionar el asunto ni menos quejarme en voz alta, pues un energúmeno se podrá a vociferar: ¡Anda al médico! como si sirviera de algo consultar a uno de los matasanos que atienden en esta lejana comuna y que están al alcance de mis esmirriadas faltriqueras: ejemplares recién salidos de alguna de esas nuevas universidades con poco o ningún pedigree, o algún extranjero que no ha cumplido con ninguna de las exigencias para ejercer en Chile: en resumen: peligros públicos.

Distintos eran los tiempos en que Raúl Dell’Oro me recomendaba a sus colegas de la Católica o la Chile, que tenían un prestigio bien ganado y que siempre eran - lógicamente - de ascendencia italiana.. El único facultativo que conservo de lugares menos salvajes es uno de la Santa María, al que no me lo recomendó nadie, sino que tuve que elegirlo porque era el cardiólogo que tenía más horas disponibles – mala señal – pero así y todo es civilizado, aunque timorato en extremo. Me da risa recordar lo nervioso que se puso cuando le pedí una receta para internar “cáscara sagrada”. Me hizo jurar que jamás se lo diría a nadie. Bueno, era una exigencia del agente de aduana, porsiaca… 

También de esa clínica era un oftalmólogo tincable, aunque se hacía bastante autobombo. Lo extraño era que se metió a la Santa María, después de formar parte de unos “oftalmólogos asociados”, cuya consulta costaba muchísimo más que en la clínica. ¿Alguna metida de pata?. Puede ser, nadie es perfecto. Pero, me confesó una vez que ya le estaba temblando la mano al operar... 
Lo malo del caso para nosotras las sobrevivientes, es que todos los galenos confiables han pasado ya a decorar el oriente eterno y cuando me enfrento con un chico recién egresado de quien sabe dónde, me mira con un aire de extremo prejuicio y me cataloga ipso facto como VDM a quien no hay que creerle nada y terminan consolándola a una con un vago: “No se preocupe, su problema es cosa de la edad”, lo cual es un eufemismo para decir que si una ya está con un pie en el cajón, para qué se preocupa si sabe que su salud está mucho, muchísimo mejor de lo que estará en unos pocos meses más. Como le decía el mentado Raúl a su tía, mi abuela: “Pero tía, dése con una piedra en el pecho por estar bien viva aún”.

Por eso es que me sirvo una copa de champaña que burbujea que es un gusto, porque: sonríe, mañana será peor.





domingo, 8 de junio de 2014

La blusita de Hallowen






El último recurso para ponerme algo seco mañana es planchar la tenebrosa blusita negra, de esas cosas horribles que una compra porque están a precio botado.  Pero, qué difícil es comprar ropa…eso de recorrer esas ridículas “grandes tiendas” de las poblaciones pobres, con su asqueroso surtido de saldos de años atrás, tallas gigantescas y colores imposibles. Ocurre que no hay guardarropa apropiado para gente en deterioro físico, deformaciones de la columna por artrosis y muchos etcéteras, porque al final tod@s terminamos convertid@s en viejit@s chic@s y aparte de usar túnicas tipo carpa para las de ruedo importante, no hay nada que una eligiría por gusto.



O sea, dentro de las peticiones que periódicamente publican los mayores, hay que agregar la condición que el comercio se preocupe del vestuario de nuestras contemporáneas. Hace años, mi amiga Luisa, tras la desoladora realidad de las tiendas, partió a su país de origen con el casi único fin de aperarse para el año. Como la recontra mayoría no podemos hacerlo, no queda otro recurso que programar una marcha estilo Tunick por el centro de la ciudad. Por razones obvias, habrá que esperar el verano…

miércoles, 21 de mayo de 2014

Lluvia



Ayer por la tarde miré casualmente a través de la ventana y me llamó la atención el color del cielo, rojo violento. Salí de inmediato afuera para tratar de ver un pedacito de cielo un poco más grande. Pero estaba comenzando a llover, me
resbalé en las baldosas mojadas y casi, casi... y si me caigo de nuevo 
ya no quedaré para contar el cuento. La lluvia comenzó a caer - pero no fina, grácil, leve - sino que zapateando sobre las latas del cobertizo con escándalo y alevosía y comencé a tomar las medidas del caso, corriendo muebles,
poniendo plásticos por aquí y por allá.

Lluvia en Santiago es la peor miseria del pobre, goteras o a veces cataratas, calles convertidas en ríos que arrastran de todo, inundaciones, enseres y muebles mojados, pies que chapotean en el barro,  resfríos, bronquitis, estufas
contaminantes. Por fortuna fue breve esta vez, sólo una advertencia para el futuro. Así y todo, la basura en las calles quedó pegada en el suelo mojado como si tuviera engrudo. En otras épocas, el reflejo condicionado habrían sido las
sopaipillas y picarones con unas buenas tazas de 
café o té tamaño choca, pero ¡ni mirarlas ahora!




Pero no puedo insistir en el lado negativo del asunto, de modo que tengo que
reconocer que hay por lo menos dos familias que quedaron contentísimas con la lluvia y salieron a patinar como malas de la cabeza, dejando brillantes huellas de su paso: las señoras babosas y los señores caracoles.