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domingo, 30 de mayo de 2010

Domingo diferente


Este domingo amaneció soleado y brillante después de la lluvia. Como era el día del patrimonio y se podían visitar lugares especiales, como la casa de gobierno, el Banco Central y otros edificios que están vedados al público el resto del año, fui a probar suerte. Tarde. Las colas de gente interesada en lo mismo eran kilométricas. De manera que todo se redujo a comprar un helado y recorrer algunas de las antiguas calles del trajín cotidiano de otra época. Las tiendas estaban cerradas y aunque circulaba mucha gente, el silencio se notaba. Daban ganas de andar y andar por todos los recorridos. Pero el acompañante estaba impaciente y tuvimos que volver. Pienso que algo tan sencillo como dar unas vueltas por el centro de la ciudad es un lujo. Aunque algo caro: significa un total de dos horas y media en un bus. En la Plaza de Armas, circulaban muchachas vestidas a la moda del 1800, después de haber participado en un baile que congregó muchísima gente; en otro lugar, actores vestidos de soldados de época eran el centro de la atención de los fotógrafos, hubo desfile de automóviles de colección, globos, organilleros, etc. De fondo, la cordillera lucía su nieve reciente. Ojalá que el nuevo presidente no termine con esta costumbre, nacida durante el gobierno post dictadura.
Lamento haber olvidado mi celular, porque pensaba tomar algunas fotos.

sábado, 29 de mayo de 2010

Otra cerveza






Cuando hay luna llena me da por escribir mensajes. Cada loca...
He vuelto a pedir una (gran) cerveza a Leonor mientras la luna asciende en el cielo tras el vidrio empañado de la sala. ¡Salud, Enrique Darío!
Es el tiempo de las últimas uvas, esas grandes y rosadas, de las primeras nueces, de las cinerarias, las azaleas y las violetas de Persia, que dan color a los patios de invierno.

Llama una amiga para contar que proyecta viajar a la India, mientras pienso en mis viajes soñados hundidos en el ya nunca más y me alegro por ella, que aún puede.

Para distraer el ánimo, le pido a Amadeo que toque aquellas variaciones sobre el aria “La ci darem la mano” del Don Juan de Mozart, hechas por Chopin. Me parece que es la más bella escena de seducción de la ópera.

Mañana domingo es el día del año en que se puede visitar cualquier museo o sitio público
sin pagar entrada. ¿Quién me acompaña?

Ensayos




Esta tarde estaba cansada de estar sentada en la misma posición y con un tremendo dolor de espalda. Vi un consejo de Galvarino sobre relajación y lo seguí al pie de la letra. En resumen, estoy tomando una cerveza bien helada, aun cuando ha llovido y hace bastante frío.
Esta mañana hemos estado ensayando "Ese oscuro encanto del amor" de Rolando junto al grupo de viejecillos del Club Jayaya (la palabreja es un saludo aymara, como a veces lo dice Evo Morales: "Jayaya, hermanos"). La obra les gusta y se están haciendo lecturas, por ahora. Sin embargo, hay una escena que sale forzada y a todos cuesta:
una pareja se cita en el café. La mujer quiere presentarle al marido de quien se está separando, a su nuevo amor. Después de un rato, aparece: es otra mujer. No resulta fácil encarar el personaje. Se tiene una idea bastante aproximada de un homosexual varón, pero sobre su equivalente mujer, no es tan fácil y nadie quiere hacerlo, aunque - por supuesto - nadie lo confiesa. Hoy se anunció que habría decisión referente al reparto. Se les pidió a cada uno que indicara sus preferencias.
Nadie apuntó hacia ninguna de las mujeres de esa escena.
Quizá los actores que representaron la obra te preguntaron, Rolando, tu enfoque del personaje Beatriz. ¿Qué podrías indicarnos?
Nos encantaría tener tu opinión al respecto.

Puse un par de (malas) fotos de celular de la lectura de hoy, mientras en una sala vecina, una treintena de contemporáneas guitarreaba y desafinaba por todo lo alto.
(Se hace lo que se puede)

Cariños

viernes, 28 de mayo de 2010

Corpo do Brasil

Anoche estuve en el ballet: "Corpo do Brasil". Imaginad:
Veinte bailarines de primerísima categoría que hacen de la danza el minimalismo en movimiento; es la danza en estado puro, sin ornamento alguno: los cuerpos, de una expresividad pasmosa, la música muy bien buscada, muy "sui géneris", los focos luminosos y algunas varas en racimo que sirven para que los bailarines salten y se agarren a ellas como lianas selváticas, y desde allí expresen por un tiempo, convertidos en frutos o en flores, la musicalidad de sus cuerpos.

Esta compañía está impregnada de la cultura brasileña, sus cuerpos no dejan inmóvil ni un solo músculo ni una sola articulación, y las caras pueden llegar a expresar: alegría, sorpresa, espanto, deleite, etc. Además son extraordinarios atletas. ¡Maravillosos!

Estos bailarines nunca llegarán a padecer ni colesterol ni artrósis, no lo dudéis.

viernes, 21 de mayo de 2010

Visitantes




Hoy, 21 de mayo es feriado, (se conmemora una derrota naval) y corresponde al presidente de la república hacer un recuento de lo efectuado en el año. No lo escuché porque no es mucho lo que se ha hecho en dos meses y algo de gobierno y también porque su voz y presencia me erizan el cabello.
Esta mañana salí con facha de labores domésticas, (ropa gruesa, gorro y lentes de culo de botella) provista de rastrillo, escoba y pala, a barrer mi pedazo de calle. Venía entrando una verdadera procesión de gente con aspecto de promotores de alguna fe. Es algo que ocurre semana tras semana. No se sabe si son auténticos o gente que trata de averiguar quienes viven en cada casa con fines arteros. Se había quedado afuera el Nelson González, de manera que abrí la puerta del pasaje y la multitud se desparramó hacia todas las casas.
Estaba guardando ya los implementos, cuando sentí una voz angelical que me decía: ¿Cómo ha estado su día? Era una amable muchacha del grupo. Averigüé la razón de la pregunta y me dijo que la gente parecía tan angustiada en estos tiempos terribles y en consecuencia, venían a hablar de la biblia. Al ver una anciana de aspecto lamentable y cara de limón, seguramente creyó encontrar una clienta.

Sinceramente, me pareció una ironía eso de hablar de tiempos terribles. Para una persona nacida entre dos guerras mundiales como yo, cuando las tareas domésticas eran engorrosas y esclavizantes por falta de elementos caros y al alcance de pocos, cuando recién las mujeres habían logrado el derecho a voto y la discriminación sexual era más agobiante, el tiempo actual es una maravilla en comparación.
De manera que corté pronto la charla, lamentando la indiferencia de Nelson ante la visita, pues por lo general, ladra indignado ante la presencia de cualquier otro extraño. ¿Lo habrá tomado el espíritu?

viernes, 14 de mayo de 2010

Otro manhattan, por favor


Con un surtido de quesos (todo prohibido por las buenas costumbres, léase colesterol alto y corazón a medio filo), pero ¡sea! no todo en la vida ha de ser legal y correcto. Hace tiempo que no venía a poner aquí unas líneas. Si considero que no se debe decir algo solo por hablar, más vale que me quede callada, pero el horror al vacío es dominante y trato, como sea, de llenar el vacío con palabras (vacías, claro) oero palabras al fin. Irrumpe de improviso el room mate despotricando contra la siquiatria, (lo vio en internet como la industria de la muerte) poniendo el duda los diagnósticos de tanto chiflado suelto. Bebo mi manhattan, tomo el último trocito de queso y pienso en nuestro Rolando que no ha tenido ánimos para aparecerse por aquí y a quien saludo y abrazo a la tremenda distancia de este otoño lluvioso. ¿Dónde estás, amigo? Se extraña tu voz. Y también la de Jorgelina ¿en qué andás? Y Marsa, qué hace por estos días de su primavera? ¿Y Aby, desde las lluvias de allende la cordillera? ¡Salud, Enrique Darío!
Ya nos veremos, mientras sólo me queda la guinda entre dos trocitos de hielo medio desmayados en este última copa de martini, que las restantes quedaron terremoteadas.
Pincho la última aceituna y aterrizo en las 13.10 horas del viernes 14 de mayo.
¡Salud!