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sábado, 30 de mayo de 2009

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Hoy he despertado pensando en el amor. Me he venido al Café a contarselo a Amadeo y a Leonor. Están solos pues Werner ha viajado a Austria. Leonor cocina, hace la limpieza y Amadeo la ayuda. Son tiempos duros y hasta yo he colaborado. Tía Laura está ocupadísima en sus quehaceres culturales en su hermosa ciudad dónde ella es un referente cultural.
Pero decía que el amor acompañó mi despertar. Sí, personificado en una mujer. Una mujer que conozco, pero con la cual jamás hemos tenido un acercamiento. Es posible que sueñe con una mujer a la cual ni siquiera he besado? Mi psicologa decía que hay personas que nos quedamos en ese estadio de la adolescencia donde uno vive los sueños y estos a veces se confunden con la realidad. Puede ser que eso me esté ocurriendo. Pero la verdad es que el sentimiento era fuerte y real. Lo comenté con mis amigos. Amadeo calla. Murmura que alguna vez sintió lo mismo. Leonor, siempre práctica, opina que me hace falta una mujer lo antes posible. Que eso son ansiedades y carencias que se acumulan y estallan.
En fin. Acordamos con Amadeo que vamos a invitar a algun par de bellas señoras a una pequeña fiesta privada en el Café. Leonor sonríe y nos observa como a niños.
Me pongo un delantal y comienzo a picar y lavar las ensaladas que la bella me ha ordenado. Lo hago a conciencia. Lechugas, escarolas, cebolla, pimientos verdes, y aparte los tomates que me resisto a pelar.
Bueno, al menos aqui estoy con mis amigos, me siento útil y creo que vendrá a alguna de las señora a almorzar.
Por la tarde continuaré con mis historias.

jueves, 28 de mayo de 2009

Fridolina, mi prima.

Me imagino que nos has puesto la foto de la bella Fridolina, querida tía.
Cada vez tengo problemas para escribir algo aquí no encuentro donde dice nuevas entradas.
a ver si ahora ha resultado bien.
Bueno, que visitaré a Fridolina y a su ama encantadora en el mes de noviembre y le llevaré un rico bistec de ternera andaluza. (A Fridolina, no a el ama que recibirá otro regalillo)
Veo que viene poca gente. Es la crisis tía. Pero yo me paso por aqui todas las noches a estar un ratito con Leonor, con Werner y con Amadeo.
Un beso grande. Su ínclito sobrino.

jueves, 21 de mayo de 2009

UNA BREVE CHARLA CON MARIO BENEDETTI, por ARIEL ZÚÑIGA



A principios de los noventa, aprovechaba las tardes luego del liceo para vagar por la capital. Generalmente en busca de libros o de las escasas actividades culturales que un Santiago gris, adormecido, ofrecía. En una primavera llegué a la feria del libro en la Estación Mapocho. Ingresé gratis, por ser escolar y vestir uniforme. Luego de varias vueltas llegué al pequeño local de la editorial Sudamericana en donde un papel tamaño carta, escrito con un plumón -seguramente un fulton- se leía: "Hoy, Mario Benedetti". Miré hacia el fondo del modesto local, de dos metros de ancho y tres de fondo, y como un niño castigado, con los mismos ojos brillantes de emoción, estaba nada más y nada menos que uno de los escritores más ceĺebres del momento. Me acerqué con timidez y le pregunté dubitativo ¿Es usted Benedetti?. Me respondió que sí, y sus ojos brillaban aún más como si aquel niño tuviese entre manos otra travesura. Un hombre mayor, un tanto más bajo que yo, y un tanto rechoncho, me miraba esperando una pregunta mientras extendía su mano para saludarme; se notaba un tanto desorientado, incluso somnoliento, ya que a nadie parecía importarle lo más mínimo su presencia. A mi tampoco me parecía un suceso extraordinario, de los autores que había leído no lo tenía considerado como el mejor.

- Sabe Don Mario, estoy leyendo su novela La Tregua...-
Ahh, qué interesante ¿La andas trayendo?Quedé un tanto perplejo, pues me parecía que quería firmarla a toda costa. Ese día no la traía en mi mochila, pero si la hubiese traído habría dudado en ofrecérsela pues era de aquellas ediciones piratas peruanas que se conseguían por quinientos pesos en la plaza Almagro. Aún no terminaba la novela y luchaba porque no se desojara en mis manos. Si se la pasaba capaz que se molestara o que lo hiciera alguien de la editorial pues sus libros costaban mucho más de diez veces que el mio, y se ofrecían en bellas ediciones en hojas blancas bien encoladas.- Pero no la traje hoy.- Pues traela mañana y te la firmo -me respondió, ya más locuaz-.- ¿Va estar aquí?- Aquí aquí, no creo. No me han dicho todavía donde. Mañana recito y va a venir algo de público, espero.- ¿Va a leer alguna de sus novelas?- Algunos fragmentos y también un poco de poesía.- ¿Usted es poeta también? - dije asombrado-.El se rió, de pronto era un niño gordo riéndose a carcajadas.- Si, también escribo un poco de poesía.Me despedí. En la mañana cargué el libro, tratando que no se desojara. Después del liceo caminé hasta la Estación Mapocho. Una larga fila de personas aguardaba poder entrar. Le consulté a una de ellas qué pasaba:- Qué, acaso no sabes, hoy está Mario Benedetti - me respondió airada una mujer al tiempo que me recriminaba por mi ignorancia-.Una hora de fila y logré escabullirme, detrás de unas cortinas logré divisar a mi contertulio del día antes. Miles de personas en la sala el Zócalo, en el subterraneo, y no había más música que la poesía. Al finalizar cada pieza los aplausos, los gritos, los sollozos de las personas que lloraban al recordar los sueños rotos, las esperas, las ausencias, todo aquello que el poeta había simbolizado como el único tablón flotando a la deriva.Recordé algunos, y me dí cuenta que habían sido utilizados en el "Lado Oscuro del Corazón" de Eliseo Subiela, que otros los había escuchado o leído, pero que nunca había retenido el nombre del responsable.La primera visita de Benedetti a Chile después de la dictadura era una mezcla de ritual pagano y de concierto de Rock. El público se contenía para no atropellar a los demás, y besarlo como si se tratara de Mick Jagger.Al finalizar el recital el poeta tuvo que salir custodiado, mi libro aún más arrugado que antes había precipitado hasta el fondo de mi mochila de mezclilla.Aún conservo el viejo tesoro, aún no esté firmado para mi vale mucho.Cuando la vida me regaló más años pude comprender mejor "La Tregua". En el liceo hasta vimos la película, pero para comprender debía hacerla carne. El sexo casual del viejo y la joven que se conocen en un autobus, que inspiró la bella balada de Oscar Andrade llamada como el libro, al vivirla años más tarde la sentí como un deja vu. Al pasear por Montevideo creí encontrar en cada esquina tomando una Pilsen al poeta, el que nuevamente me preguntaría si traía la vieja edición pirata de su novela.A quien quiera brindar por Benedetti le sugiero que no se apure. Lea "Gracias por el Fuego", una maravilla de novela, vea la adaptación fílmica de la tregua y el "Lado Oscuro del Corazón" aunque parezca demasiado dulzona. Viaje a Concepción, un Montevideo muy cercano en el cual quizá conozca alguna bella joven que le recuerde que aún está vivo. Y escuche la Tregua, de Oscar Andrade. Luego se dará cuenta que es irrelevante que Benedetti haya muerto, pues sigue estando con nosotros en todas partes.


Ariel Zúñiga, Maipú 21 de Mayo de 2009.

lunes, 18 de mayo de 2009

Lo que se ama

La cabeza nos dice que no hay milagros, pero el corazón insiste en creer que un milagro de vez en cuando, además de no alterar el orden del mundo, vendría bien como compensación por las inevitables tristezas de la vida. En el fondo, queríamos creer que la lectura de los poemas de Benedetti, puesta a correr alrededor del mundo, haría retroceder a la muerte que le amenazaba. Mario perdió la batalla, nosotros, sus amigos, sus lectores, también. Restará la memoria, restarán los libros, pero, en este momento, memoria y libros casi nos parecen poco. El dolor y la tristeza no se adormecerán tan pronto. Estaba Mario Benedetti y dejó de estar.


De Saramago

miércoles, 13 de mayo de 2009

Cerrar abriendo hacia lo definitivo?una nueva conciencia?

Queridas/os amigos...estan dentro mio...me he encontrado sin poder acercarme a los vinculos...porque por decision externa o interna ..o ambas...me aisle de casi todo....estoy escribiendo con gran esfuerzo...me encuentro tanteando ideas casi virgenes...y en este apasionante panorama para mi...estoy algo descolocada por el efecto movilizador..y tomo conciencia de mis dudas y ambiguedades presentes que me insertan en un proceso de aprendizaje de todo aquello a lo adhiero...una nueva conciencia...nuevos matices...y nuevas maneras posibles de pensar...y pensarme..
Siento en todo mi ser la construccion de estos nuevos conocimientos....y tambien siento como lo viejo y lo nuevo estan con-fundidos en formas ya existentes en una lucha..donde lo viejo tramposamente le presta su propia forma de accion.Donde estas posibilidades nuevas ,diferentes,quieren destacarse,mostrarse,salir a la luz...y des-cubrirlas en mis acciones posteriores sostenidas...que aun son como nacimiento reciente...y por todo esto..me siento como viviendo una doble vida...por lo que fui...y por lo que quiero ser.
Con mis manos sostengo el cambio...y lucho por las interferencias producidas por mi...y desde mi..estas interferencias , no son tan solo la puesta en marcha de dos formas de "saber" que se disputan la vigencia..si no que es una reaccion impiadosa de la resistencia para anular..desestabilizar y negar a lo nuevo.
En mis pensamientos y sentimientos se estan produciendo cortes...correcciones...y reflexiones..en un constante ir y venir...y si bien estos momentos por los que estoy pasando al expresarlo tienen un aspecto dramatico...tambien tienen un aspecto optimista....porque este acontecer me brinda la posibilidad de desalojar estereotipos.
Les escribo para que comprendan por favor que no hay olvido hacia ustedes al no venir al Mozart...es un proceso interno y profundo que me conmociona ...y quiero compartirlo con ustedes desde mi soledad buscada..
necesite aislarme amigos....los quiero mucho a todas/os.
Hoy puedo escribir esto ...y me alegra poder hacerlo...el contacto con ustedes me estaba haciendo falta.

Un abrazo a todos y cada uno.

Elvi


martes, 12 de mayo de 2009

Hola chicas y chicos!!!

Es verdad que esto está bastante desierto y como según parece hace falta un poco de alegría
para evadirse de los múltiples problemas, que nunca faltan, ahí va un cuentito para reir:

El labrador y la ancianita
Un labrador lleva su camioneta al mecánico para que se la arreglen. Como no iban a poder repararla enseguida, decide volver andando a su granja, que no quedaba lejos.
Antes de salir del pueblo, se detiene en la ferretería a comprar un cubo y un bote de pintura. Luego pasa por la carnicería y compra 2 pollos y un pedazo de cordero. Pero al salir de la carnicería, se da cuenta de que tenía un problema: cómo llevar a su casa todo lo que había comprado.
Mientras se rasca la cabeza, se le acerca una ancianita, quien le dice que está perdida, y le pregunta:-- ¿Me podría decir cómo puedo llegar a la granja de los Rodríguez?El hombre le contesta:-- Bueno, en realidad mi granja está muy cerca de la de ellos. Con mucho gusto la acompañaría hasta allí, pero no sé como puedo recorrer todo ese camino llevando conmigo estas cosas que he comprado.
La anciana le dice:-- ¿Por qué no pone el bote de pintura dentro del cubo, agarra éste con una mano, se pone un pollo debajo de cada brazo y lleva el cordero con la otra mano?-- ¿Sabe que tiene razón?, -le contesta el hombre, y empiezan a caminar.
A los cinco minutos, el hombre le dice:-- Será mejor que echemos por un atajo que pasa por ese monte. Así nos ahorramos un montón de camino.
La vieja lo mira cautelosamente y le dice:-- Yo soy viuda, y no tengo un marido que me defienda. ¿Cómo sé que usted, cuando entremos al monte, no me va a poner contra un árbol y me va a violar?
El hombre le contesta:-- ¡¡Por Dios santo, señora!! Llevo encima un cubo, un bote de pintura de 5 litros, dos pollos y un cuarto de cordero. ¿Me quiere decir cómo hago yo para ponerla contra un árbol y violarla?
A lo que la viejecita responde:-- Ponga el cordero en el suelo, tápelo con el cubo, ponga la pintura encima del cubo y yo le sostengo los pollos.

-------------------------------------------------------------------------------------------------Y ahora un chistecillo... pa que no falte de ná....

Un niño de tres añitos le pregunta a su madre señalándose los genitales: -Mamá! Mamá! ¿Esto es el cerebro? -"No hijo, todavía no"-

-------------------------------------------------------------------------------------------------¡¡¡¡¡Bueno también les envío un fuerte, fuerte abrazo!!!!!-Laia

lunes, 11 de mayo de 2009

Amigas y amigos.

Una tertulia no la hacen las paredes de un café, la hacen las personas que la forman, gente que día a día acude al encuentro, a la magia de la comunicación, a la maravilla del mutuo conocimiento, de la compartida simpatía, mutuo interés, e incluso empatía. En este, nuestro café hasta la silenciosa y casi desértica imagen de su "bienvenida": un hombre de espalda a la cámara y una alejada mujer que también da la espalda a todos, parece una pregunta: ¿a qué venís?, si buscáis compañía este no es el lugar.

Poco a poco fueron desapareciendo un importante porcentaje de integrantes de nuestra tertulia (incluso hubo un fallecimiento), y la mayoría eran encantadores caballeros que a nuestra Jorges encandilaban. Y la soledad, querido Galvarino, es compañera de la desilusión. Cuando otras voces van sustituyendo a las que se habían hecho habituales, y las más cantarinas también enmudecen, ese lugar deja de ser el lugar y la tertulia se ha deshecho. La excusa para todos/as ha sido el exceso de trabajo, será que tenía que ser así.

A ti, querida Laura, todo mi agradecimiento. Te has esmerado en la decoración y en el tono de nuestro Mozart siempre y a pesar de todos tus conflictos personales, y en estos momentos no tengo la receta para hacer que regresen los que marcharon.

Volveré, sí, volveré el día en el que nuestra tertulia, mi tertulia renazca.

A todos y todas quiere y no olvida. Marsa

Nuestra soledad tía bienamada!




Los tiempos de crisis son duros, excluyentes. Aquí nadie viene y yo solo me siento a escuchar la música de Amadeo mientras bebo manso mi copa de vino y contemplo el hermoso vaivén de las caderas de la bella al caminar.
Se han ido tía? Se habrán ido todas? También Fidel? No lo creo, espero que no. Somos los personajes de un cuento de Rulfo. Tenemos algo de Pedro Páramo: o tal vez de aquel inquietante relato de Cortázar, no recuerdo bien el título: la puerta cerrada o la casa tomada, algo así, donde los dos hermanos, vestigios de una familia que se va esfumando se van arrinconando en algunos cuartos de la casa mientras escuchan que nuevos moradores van tomando posesión de la misma. Y usted teje sin pausa tía bienamada un bufanda para aquel navegante que jamás regresó y yo intento con el viejo tomo de Aguilar encontrar la respuesta a mis eternas dudas:
¿Fue Horus el hermano, hijo y amante al mismo tiempo de Isis?
Y la más terrible, será cierta esa teoría que señala la extinción de los Neandhertales porque en su evolución natural, o tal vez gracias a la primavera, descubrieron el amor? Y el fugaz y repetitivo acto sexual devino en erotismo, la caricia gratuita y sagrada?
Aquí me quedo tía Laura. Venga usted a mis ojos, aquí estaremos estos seres que la amamos y Amadeo tocará sus más triunfales notas cuando su estampa se proyecte en la vieja puerta entornada.
Pero confiemos en que volverán todas las musas perdidas, llegarán de nuevo, silentes, deshabitadas, y el Café será un murmullo de caricias recién inauguradas.

domingo, 10 de mayo de 2009

¡Hola café!


Vengo a pedirle a Leonor una caipiriña para tener ánimo y proseguir las labores diarias ineludibles que se amontonan sin pausa. Mi servidor de internet está pasando por problemas y el sistema está l e n t í s i m o, lo cual es exasperante. No he olvidado para nada a nuestro café y aunque esté vacío por algunos días, propios de una recesión que abarca múltiples campos, ya vendrán mejores tiempos.
¡Ay! se me terminó la caipiriña real. Menos mal que puedo pedir unas 3 más, virtuales y seguir disfrutándolas.
Por si no las conocen: es cachaza (aguardiente de caña) y jugo de limón, más unos cubitos de hielo. Agilizan mente y cuerpo, asoma el sol y vuelven cálido el aire. La recomiendo.
Bien, terminó mi recreo por este mediodía y me voy, recordándolos siempre.

viernes, 1 de mayo de 2009

En el Café.




Llego al Café y me encuentro con Leonor que me aborda en la puerta y deteniéndome con un gesto me va rociando todo el cuerpo con un spray bactericida. Es por la gripe porcina, me explica. Bueno, una vez que he pasado este control me acerco a besar a mi hermano flaco que está interpretando con gran entusiasmo unas piezas de Strauss. Se ve muy repeinado, su escaso cabello se mantiene ordenado sobre el craneo y luce unos hermosos gemelos en los puños de su vieja camisa. Me gusta verte así, hermano! Quién es la culpable de este cambio? Amadeo sonríe enigmatico. Ya hablaremos hermano Galva. Ya hablaremos!
Pido un menú del día y la bella me ofrece tres primeros y tres segundos. Elijo lo más suave y digestivo y pido se acompañe con una copa de buen Rioja Alta.
Tras el almuerzo Leonor me trae una copita de licor de hierbas y un cigarro. Aquí me instalo, en el viejo sofá que según dice mi tía, pertenecíó a su bisabuelo alemán. (?)
Aquí echaré una siestecita y espararé la llegada de mis bellas amigas que están en plan de reivindicaciones de género. Todo eso según Leonor.